Siete espacios naturales, propuestos para la primera marca de calidad ambiental mundial

Las áreas afectadas pertenecen ya a la Red Natura 2000 y comprenden más de 300.000 hectáreas, la mayor parte situadas en la propia frontera
El proyecto de Biosfera Transfronteriza tiene como objetivo promover, conservar y proteger las áreas naturales de La Raya y su patrimonio natural para definir los recursos, realizar una gestión conjunta y para la recuperación ambiental de espacios fronterizos. Se trata de presentar la candidatura al programa MAB (Man and Biosphere) de la Unesco, centrado en las acciones entre el hombre y el medio ambiente. El proyecto prevé realizar un estudio del ordenamiento del territorio transfronterizo dentro de los espacios incluidos de la Red Natura 2000 y elaborar los planes de ordenamiento de los recursos naturales para certificar su estado de conservación. Las reservas de la biosfera son zonas de ecosistemas terrestres, costeros y marinos en las que se combina la conservación del medio ambiente y su biodiversidad con la utilización sostenible de los recursos naturales en beneficio de las comunidades locales, según la definición de la Unesco. Pero no es fácil obtener tal calificación.

En principio la candidatura se basará en siete espacios naturales de España y Portugal que comprenden más de 300.000 hectáreas de terreno. Dos de ellos, Arribes del Duero y Douro Internacional son prácticamente una única zona, compartida por portugueses, zamoranos y salmantinos en el río fronterizo. Muy cercanas están también la Sierra de la Culebra, el Parque Natural del Lago de Sanabria y Alrededores y el Parque de Montesinho, en la zona de Braganza. Y algo más interiores son las Lagunas de Villafáfila, el gran humedal zamorano y la Albufera do Azibo, situada a dos kilómetros de Macedo de Cavaleiros.

Fernando Martínez Maíllo recordó que la petición de la Reserva de la Biosfera ya se intentó hace dos años, e incluso hay trabajos previos sobre el asunto. «Hay un estudio elaborado en el anterior programa, que hablaba de características comunes, que hablaba de que las fronteras las hemos creado los seres humanos y no la naturaleza y las características comunes son muchas. La petición encaja perfectamente en la convocatoria de este tipo de declaraciones y podemos conseguirlo». La vez anterior no pudo ser porque, quizá «fue un proyecto presentado aisladamente».

Sin embargo, el presidente de turno de Zasnet considera que «es uno de los más emblemáticos y más importantes, porque es un sello de calidad medioambiental muy importante muy valorado por Europa y que sin duda no solo tiene un efecto en el medio ambiente, sino también en el desarrollo de estas zonas». Más que suponer una figura de protección, de la que ya disponen los espacios mencionados «es como un sello de calidad, es un marchamo que tiene una trascendencia muy importante desde el punto de vista turístico, de desarrollo económico, tiene una potencialidad muy importante». Inicialmente los autores del nuevo proyecto se proponen conseguir que la declaración de Reserva de la Biosfera permita «promover de forma cualitativa los parque naturales de la región transfronteriza y la posterior creación de centros de interpretación o museos etnográficos, ambientales, centros de investigación ambiental o centros de recursos hídricos y forestales».
 
Fuente: La Opinion de Zamora